Economía para críticos e indignados

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Caso Bankia: Crisis bancaria y responsabilidades políticas

Escrito por matoeconomia 14-05-2013 en General. Comentarios (0)

ASOCIACIÓN UNIVERSITARIA CONTRAPODER

CONVOCA UN DEBATE SOBRE EL CASO BANKIA

 

-Jose Antonio Moral Santín, ex-consejero de la entidad y profesor de la facultad.

-Carlos Sánchez Mato, economista y miembro de la Plataforma por la Nacionalización de las Cajas de Ahorros.

-Israel Álvarez Calzada, abogado y ex-trabajador de Bancaja y Bankia.

Día: jueves 16 de mayo
Hora: 13:00
Lugar: Salón de actos polivalente de la Facultad de Cc. Políticas y Sociología de la UCM

Este jueves en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología vamos a tener un intenso debate sobre el caso Bankia, la crisis bancaria y sus responsables políticos con un ex-consejero de la entidad, Jose Antonio Moral Santín. Para dilucidar los hechos que se han producido en la entidad y presentar las diferentes perspectivas nos acompañan en la mesa Carlos Sanchez Mato (economista y miembro de la Plataforma por la Nacionalización de las Cajas de Ahorro) e Israel Alvarez Calzada (Abogado y ex-trabajador de Bancaja y Bankia).

Desde la AU Contrapoder entendemos que uno de los problemas fundamentales a los que se está enfrentando la ciudadanía ante este régimen de estafa generalizada ha sido el bloqueo continuo de la posibilidad de exigir responsabilidades. El régimen ha sabido construir un aura de silencio ante las responsabilidades que solo han sido invocadas cuando se ha querido culpar al conjunto de la ciudadanía, pero nunca a las élites corruptas. En este sentido hace unos meses decidimos hacer un escrache al profesor de nuestra facultad y ex-consejero de Bankia Jose Antonio Moral Santín. Tras los acontecimientos, y el evidente revuelo y posiciones enfrentadas, se fue conformando la idea entre ambas partes de la necesidad de hacer un acto público para poner a debate tanto las responsabilidades concretas del ex-consejero como en general la gestión de quienes ostentaban en ese momento puesto de responsabilidad en las diferentes entidades bancarias y los procesos de desposesión de la riqueza colectiva que se pusieron en marcha y que aún pesan en nuestras cabezas.

El caso Bankia y sus gestores directos a debate en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM.

¡¡ Es la deuda, estúpidos !!

Escrito por matoeconomia 02-05-2013 en General. Comentarios (0)

2 de mayo de 2013

Carlos Sánchez Mato

 

“¡Es la economía, estúpido!" fue la muy célebre frase de James Carville, asesor del demócrata Bill Clinton en la exitosa campaña que en 1992 le llevó a la Casa Blanca, descolocando a su contrincante republicano, George Bush, padre, que prefirió dedicarse a glosar sus “éxitos” en la política exterior.

Se merece sobradamente una expresión similar nuestro Gobierno cuando utiliza trucos propios de trileros  para escamotear de la actualidad el grave problema de sobreendeudamiento que aqueja al país.

La comparación entre la variación media anual de la deuda y el crecimiento del Producto Interior Bruto refleja el agotamiento extremo al que ha llegado la economía española y la ineficiencia de la deuda contraída. Entre 2000 y 2012, la riqueza medida en términos de PIB se ha incrementado anualmente el 5,55% mientras que la deuda lo ha hecho el 16,45% en cada ejercicio. O dicho de otro modo, cada euro de crecimiento del PIB ha precisado de 2,96 euros de incremento de deuda de promedio. Independientemente de la necesidad de realizar análisis de sostenibilidad más detallados,  parece incuestionable la progresiva divergencia entre el crecimiento disparatado de los niveles de deuda y el de la economía real. Dicho de otro modo, el modelo de crecimiento del estado español sería similar al de un trabajador que gastase en desplazamientos el triple del salario percibido por su desempeño laboral.

Si considerásemos sostenible un crecimiento de la deuda en los mismos términos que el de la riqueza en términos de PIB, llegaríamos a la indudable conclusión de que la economía española sufre de un sobreendeudamiento superior a los 2,2 billones de euros (un 44% de los pasivos en circulación existente a finales de 2012). Es un grave problema porque ha destinado una ingente cantidad de recursos económicos que provienen de préstamos a infraestructuras, inmuebles u otras inversiones que no proporcionan la rentabilidad suficiente como para devolver los créditos contraídos.

Es necesario destacar que el sobreendeudamiento es fundamentalmente de origen privado y no público. No hay más que ver el desaforado crecimiento del endeudamiento privado en lo ocho años previos al estallido de la crisis que solamente después de 2007 es continuado por el incremento de deuda de las Administraciones Públicas.  Es este crecimiento de la deuda pública el que se ha convertido para gran parte de la opinión pública en la causa y no en la consecuencia de la crisis. De hecho, mientras todos los focos estaban puestos en el cumplimiento del déficit público y el Gobierno español se mostraba orgulloso de haber tenido solamente 73 mil millones de euros de agujero, la deuda de las Administraciones Públicas creció en 2012 más de 236 mil millones de euros de forma directa y 75 mil millones de euros en avales con respecto a 2011.

El proceso de “socialización” de las pérdidas y de rescatar a las instituciones financieras no será gratuito para la ciudadanía. Supondrá lastrar a las Administraciones Públicas con descomunales compromisos financieros para el futuro que conllevarán recortes de las prestaciones públicas debido a la incapacidad económica de proveerlas. 

Técnicamente, “España S.A” está en quiebra aunque el Gobierno y los medios de comunicación lo oculten y prefieran centrarse en la bajada de la prima de riesgo para defender la mejora de la situación. Aunque el Banco Central Europeo rebaje al mínimo los tipos de interés, esa medida de política monetaria no tendrá más que efectos paliativos y nunca curativos para la enfermedad.

En términos globales la deuda (privada y pública) no podrá ser devuelta. O la sociedad presiona para que el debate sobre la reestructuración y las consiguientes quitas tengan en cuenta los intereses generales o, una vez más, las élites financieras y políticas volverán a hacer recaer sobre el conjunto de la clase trabajadora un nuevo fracaso del sistema capitalista. 

 

 

Informe sobre la insostenible evolución de la deuda de la economía española

 

http://matoeconomia.blogspot.es/img/debt2012.pdf

 

 

Control y transparencia de las entidades bancarias nacionalizadas

Escrito por matoeconomia 24-04-2013 en General. Comentarios (0)

17 de abril de 2013

 

Recientemente se ha conocido el enfrentamiento entre el Ministerio de Economía y el Banco de España acerca de la solución a la problemática de las entidades nacionalizadas, cuyo balance global a 30 de noviembre de 2012 alcanzaba los 415.000 millones de euros. Desde el ministerio que preside Luis de Guindos se pretende coordinar la gestión de las mismas para mejorar su eficiencia, si bien el fin último es obtener un precio más elevado cuando llegue el momento de privatizarlas. Por su parte, el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, niega que la posibilidad de una intervención pública permanente de la gestión de las entidades sea la mejor forma de alinear su operativa con los intereses sociales.

En opinión de la Plataforma por la Nacionalización de las Cajas de Ahorro y por la Banca Pública, el espectáculo que Gobierno y Banco de España están ofreciendo es lamentable. El ministro de Economía y Competitividad está reconociendo la existencia de una banca pública pero no actúa con presteza para dotarla de un plan creíble y adecuado a las necesidades de la sociedad. Entretanto, el funcionamiento de las entidades nacionalizadas no solo no es el que se puede esperar de una institución de este tipo, sino que, por el contrario, es el más alejado posible a un modelo que se alinee con los intereses sociales. Solo hay ver cómo se enfrentan los gestores de las entidades nacionalizadas al escándalo de las participaciones preferentes, los desahucios y las reducciones de plantilla.

Desde la Plataforma seguimos exigiendo una banca pública, construida a partir de las Cajas de Ahorro nacionalizadas, que atienda a los intereses de la mayoría de la ciudadanía y la conversión de todas las ayudas públicas otorgadas en acciones en poder del Estado.

Pero mientras ese objetivo fundamental se alcanza, hay un problema acuciante: que los ciudadanos puedan controlar esta macro entidad que se está gestando para evitar que se reproduzcan, en cuanto las circunstancias económicas mínimamente lo permitan, los mismos comportamientos que en parte han llevado a la quiebra a las entidades nacionalizadas. Nos referimos a la financiación de macro proyectos no rentables y a los apoyos crediticios a amigos y correligionarios. Esto solo puede evitarse con transparencia pública de la gestión, publicando los estados financieros auditados de las entidades nacionalizadas. Sin embargo, a excepción del Banco Financiero y de Ahorros, el resto de entidades bajo control público no ha hecho públicos sus balances correspondientes al pasado ejercicio. Tampoco han publicado sus estados financieros de 2012 el Fondo de Garantía de Depósitos y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria lo que contribuye a la opacidad en un momento clave en el proceso de reestructuración del sector. El retraso a la hora de la presentación de cuentas impide el imprescindible control de la actuación de los gestores de estas entidades por parte del Parlamento.

La Comisión de Economía y Hacienda del Congreso debe recibir periódicamente y por escrito información suficiente sobre la gestión de las entidades nacionalizadas y examinarla con la asistencia de cuantos expertos en la materia precisen, de manera que no sean meros espectadores de las manifestaciones de los comparecientes como viene ocurriendo hasta ahora.

El Parlamento no puede seguir sin realizar un adecuado control efectivo de la gestión de las entidades nacionalizadas. La transparencia es el único camino para evitar que sea señalado por la ciudadanía por prácticas no ajustadas a la ley. Acometer esta tarea es una tarea prioritaria para recuperar la confianza en las instituciones.

 

BASTA YA DE CUENTOS: PAGAR LA DEUDA EXTERNA ESPAÑOLA ES IMPOSIBLE

Escrito por matoeconomia 30-03-2013 en General. Comentarios (0)

29 de marzo de 2013

Carlos Sánchez Mato

En diciembre de 2012 (últimos datospublicados por el Banco de España), la deuda externa bruta de España hasuperado 1,75 billones de euros situándose en similares niveles que en2011.  Más del 38% de la misma es a cortoplazo.

Si analizamos la posición de inversión internacional(deuda externa neta) que resta a la deuda externa bruta el valor de los activosque España tiene en el exterior, apreciamos una ligerísima disminución conrespecto a diciembre de 2011 situándose en 976 mil millones de euros.

Lapropaganda oficial podrá decir lo que quiera pero a nadie se le escapa quetenemos un grave problema de sobreendeudamiento y que la deuda externa essolamente una parte del mismo. Los datos muestran con claridad que su inserciónperiférica en la Unión Europea provoca a laeconomía española una absoluta dependencia financiera externa que ha llevado alpaís a un punto muy cercano al colapso. Hayque destacar que lo insostenible de la situación no es que el crecimiento hayasido basado en el ahorro externo sino que la riqueza medida en  términos de Producto Interior Bruto hayacrecido mucho menos que la deuda externa. En2012 el PIB se había incrementado un 66% con respecto al del año 2000. Sinembargo, la deuda externa neta creció un 384% en el mismo período. Dicho deotra forma, el pretendido “milagro” de crecimiento de España basadofundamentalmente en la burbuja inmobiliaria, se ha financiado en un elevado porcentaje con ahorro externo y encantidad muy superior a la riqueza generada. Es un claro ejemplo de utilización improductiva de los recursos,extensible también a la deuda interna contraída. Cuando eso ocurre, independientementede la ilegitimidad de los compromisos contraídos, devolver lo prestado seconvierte en una absurda quimera.  

Aunquela información más habitualmente difundida responsabiliza a lasAdministraciones Públicas del sobreendeudamiento, los datos del Banco de Españamuestran claramente que son los agentesprivados, especialmente las entidades financieras, los que han generado eldesmesurado crecimiento de la deuda externa hasta el estallido de la crisis enel año 2007. Y son estos los que están en una situación de dependenciaabsoluta, solamente sostenida por la financiación de última instancia queproporciona el Banco Central Europeo.

La primera parte del rescate de España ya se haproducido. La operación ha consistido en el salvamento parcial de losacreedores privados por parte del Banco de España que se subroga en la deudaque las entidades financieras han contraído con el Banco Central Europeo hastaacumular el 20% de la deuda externa bruta total. Se ha completado con elpréstamo concedido por el Mecanismo Europeo de Estabilidad que ha sidodestinado a la recapitalización de las entidades financieras nacionalizadas(BFA-Bankia, Novagalicia Banco, Cataluña Caixa y Banco de Valencia).  En definitiva, más del 50% de la deuda externabruta total es atribuible al sistema financiero y un análisis completo delmismo no parece mostrar condiciones que le permita hacer frente a la misma sinel apoyo del Estado.

Hastaahora no se han planteado más que acciones parciales que no abordan el problemadel sobreendeudamiento externo. Únicamente se ha procedido a modificar lacomposición de la deuda pero sin que se haya reducido el insostenible peso quela misma tiene sobre el Producto Interior Bruto (167% del PIB en el caso de ladeuda externa bruta y 93% en el caso de la neta). En la situación actual, esuna utopía plantear que el recorrido inverso al crecimiento de la deuda externarealizado durante la época de la burbuja inmobiliaria, se podrá realizar sincrecimiento económico y con la escasa capacidad de ahorro interno existente.

Será necesario abordar un profundo proceso dereestructuración de la deuda externa  queprecisará, además del establecimiento de plazos más largos de devolución delprincipal, la realización de quitas, es decir reducción de la misma.

Retrasar el inevitable estallido no mejorará lasituación ni minorará el enorme quebranto. Así que, cuanto antes mejor.

http://matoeconomia.blogspot.es/img/ext2012.pdf


LAS DISPARATADAS AYUDAS PÚBLICAS AL SECTOR BANCARIO

Escrito por matoeconomia 26-03-2013 en General. Comentarios (0)

26 de Marzo de 2013

Carlos Sánchez Mato

El proceso de reestructuración del sector bancario español cumple ya cinco largos años. La estrategia de los Gobiernos (de dos partidos distintos) ha tenido vergonzosas similitudes que han calado en gran parte de la población informada de manera casi exclusiva por los medios de comunicación de masas. El mensaje que se ha ido transmitiendo en cada uno de los hitos por los que ha pasado el salvamento de las entidades financieras es que el problema está limitado a una pequeña parte del sector y a una porción de los préstamos. En ningún caso, han declarado a todo aquel que les ha querido escuchar, se trata de problemas de solvencia.  Las turbulencias pasarán y el crédito volverá. La buena gestión que han demostrado las entidades bancarias de mayor tamaño y con una sólida implantación internacional cimentará la próxima y cercana recuperación económica. Para hacer frente a las necesidades de las pocas entidades (cajas de ahorros) gestionadas por el sector público, hemos tenido que hacer algunos sacrificios pero el quebranto ya está solucionado con un préstamo en ventajosas condiciones que nos ha concedido el Mecanismo Europeo de Estabilidad y que ha sido un 60% inferior a los 100 mil millones de euros que nuestros socios europeos habían puesto a nuestra disposición. Por supuesto, los ahorros de los ciudadanos están plenamente garantizados.

La explicación es radicalmente falsa y hoy la población lo intuye. La falaz historia ha ido acompañada de una necesaria e imprescindible desinformación: En ningún organismo público se informa de manera completa y global de las ayudas públicas puestas a disposición de las entidades bancarias y se utilizan todo tipo de artimañas para disminuir el importe de las mismas.

¿Por qué motivo?

Realmente es muy sencillo de comprender. El sector bancario es absolutamente dependiente de las ayudas públicas repartidas entre unas limitadas medidas de capitalización y las articuladas para facilitar la liquidez que suponen más de 275 mil millones de euros. A ese descomunal importe hay que añadir la financiación del Banco Central Europeo que eleva a más de 632 mil millones de euros el auxilio facilitado al sector. La responsabilidad para el Estado no se queda en la anterior cifra dado que, en aras a facilitar la financiación barata de las entidades bancarias, garantiza los depósitos de hasta 100 mil euros por titular sin disponer de fondo alguno para ello. Sería difícil de sostener por parte de las élites políticas y económicas que el rescate del sistema financiero ha precisado de 1,42 billones de euros de ayudas públicas hasta diciembre de 2012. Utilizar el 136% del PIB español o el equivalente a seis veces la recaudación impositiva anual de todas las Administraciones Públicas cuando se están pidiendo continuos sacrificios a los ciudadanos no es algo al alcance de nuestros dirigentes políticos.

 Sobre todo cuando el análisis de la situación demuestra que el rescate ha sido insuficiente porque solamente una pequeña parte de esas ayudas lo han sido en forma de capital (87.357 millones de euros) mientras que el resto (1,33 billones de euros) son medidas para paliar su falta de liquidez como préstamos, adquisición de activos, garantías y avales. Estos mecanismos no solucionarán sus problemas de solvencia. 

El riesgo en el que ha incurrido el sector público explica aunque no justifica en modo alguno, las actuaciones políticas de protección y salvamento de todas y cada una de las entidades bancarias. El desequilibrio en el que se está incurriendo es brutal ya que los accionistas privados tienen comprometido un euro por cada diez que arriesga el Estado y, sin embargo, el Estado no tiene capacidad de decisión política en la mayoría de las entidades.

La superación de la actual situación requerirá inevitablemente la nacionalización de la práctica totalidad del sector financiero por la conversión de gran parte de las ayudas públicas ya desembolsadas en capital y el radical saneamiento de las pérdidas ocultas en los balances. O eso o tendremos que enfrentarnos a una quiebra de las finanzas públicas arrastradas de forma directa o indirecta por el sector financiero.

Solo con control público permanente se podrá ejecutar la necesaria reducción y adecuación del sector bancario a un modelo de negocio enfocado a la economía real y a la vertebración de tejido productivo. 

http://matoeconomia.blogspot.es/img/aypub2012.pdf


En el anterior informe se pueden visualizar las ayudas públicas destinadas a sostener al insolvente sistema financiero español, siempre tomadas de fuentes oficiales.